“El Ego es el Enemigo” (2016) – Ryan Holiday

El Ego es el Enemigo

¡Hola!

  Aquí les dejo un nuevo resumen. Es de un autor que ya aparece en este Blog y que nos motiva a través de sus publicaciones.

El resumen que les ofrezco aquí es una gran ayuda para cualquiera.

A lo que seas que aspires…

  En lo que sea que tengas exito….

En lo que sea que hayas fracasado…

     ¡EL EGO ES TU ENEMIGO!

“El Ego es el Enemigo (2016) – Ryan Holiday

El doloroso prologo

Yo intente arreglar estas páginas para que termines en el mismo lugar donde yo termine escribiéndolo: que es, vas a pensar menos de ti mismo. Espero que inviertas menos en la historia que te cuentas acerca de tu propia genialidad, y como resultado, cumplas el trabajo que te has propuesto lograr.

Introducción

En cualquier punto de su vida, la gente se encuentra en uno de estos tres puntos: Estamos aspirando a algo. Conseguimos éxito. O hemos fallado. La mayoría se encuentra en estos 3 estados en un sentido fluido. Aspiramos hasta que tenemos éxito, tenemos éxito hasta que fracasamos o hasta que aspiramos a más o fallamos, y después que fallamos empezamos a aspirar o tener éxito de nuevo.

Espero que este libro ayude a:

  • Ser humilde en nuestras aspiraciones
  • Ser cortes en nuestros éxitos
  • Ser resiliente en nuestros fracasos

Parte I – Aspirar

  Tenemos una meta, un llamado, un nuevo comienzo. Cada gran viaje empieza aquí –igual muchos de nosotros nunca llegan al destino intencionado. Muchas veces el ego es el culpable. Nos construimos con historias fantásticas, pretendemos que ya sabemos todo, dejamos que nuestra estrella se encienda solo para que se desvanezca, y no tenemos idea porque. Estos son síntomas del ego, de los cuales humildad y realidad son la cura.

Cualquier cosa a la que aspires, el ego es el enemigo…

  La pregunta es: ¿Vas a poder hacer lo mejor que puedas? O, ¿Vas a ser tu peor enemigo?

  Aprenderemos que aunque pensemos en grande, debemos actuar y vivir pequeños para conseguir lo que buscamos. Porque nos enfocaremos en la acción y la educación, y renunciaremos a la validación y el estatus.

Hablar, hablar, hablar

Aquellos que saben no hablan.

Aquellos que hablan no saben”

Lao Tzu

  Es una tentación que existe para todos, de hablar y reemplazar a la acción. “En que estás pensando” Facebook pregunta. “Compón un nuevo tweet” nos pide Twitter. Espacios vacíos que llenamos con nuestros pensamientos, con fotos, con historias. Con lo que vamos a hacer, con cómo deberían ser las cosas, o como podrían ser, lo que esperamos que suceda.

  En el comienzo de cualquier camino, estamos excitados y nerviosos. Entonces buscamos confort externamente, en vez de buscarlo dentro.

  Parece que pensamos que el silencio es señal de debilidad. Que ser ignorado es el equivalente a la muerte (y para el Ego esto es verdad). Entonces hablamos, hablamos, hablamos como si nuestra vida dependiera de esto.

  En la actualidad, el silencio es una fuerza –especialmente temprano en cualquier viaje. Cualquiera puede hablar de sí mismo. Entonces, ¿Qué es raro y escaso? Silencio. La habilidad de deliberadamente quedarte fuera de la conversación y subsistir sin la validación.

  Hablar nos agota. Hablar y luchar por los mismos recursos.

  Muchos sucumbimos a esta tentación –especialmente cuando nos sentimos abrumados o estresados o tenemos mucho trabajo. Acabo de pasarme 4 horas hablando de esto. ¿Me sirve para algo? La respuesta es no.

  Trabajar callados en una esquina. Transformar la confusión interna en producto –y eventualmente en quietud. Ignorar el impulso de buscar reconocimiento antes de actuar. No hablar mucho. Hablar solamente cuando te lo ganaste. La única relación entre trabajo y charla es que uno mata al otro.

  Deja que los otros se palmeen la espalda mientras vos estas en el laboratorio o en el gimnasio. Cierra ese agujero en el medio de tu cara que puede drenar tu fuerza vital. Mira que tan bueno te vuelves.

Convertirse en un estudiante

  Suele sorprender a la gente lo humilde que “los grandes” han sido. La realidad es que, han tenido confianza, pero el hecho de mantenerse siempre estudiantes mantuvo a estos hombres y mujeres humildes.

  No podes aprender si ya crees que sabes.

  El Ego no permite una adecuada incubación. Convertirse en lo que esperamos a veces nos lleva largos periodos de oscuridad, de sentarse y luchar con algunos tópicos o paradojas. La humildad es lo que nos mantiene ahí, preocupados en que no sabemos lo suficiente, y que debemos seguir estudiando.

  El Ego nos apura hacia el final, racionaliza que la paciencia es para perdedores (mal vista como una debilidad), y asume que somos demasiado buenos para darles nuestros talentos al mundo.

No seas apasionado

  Igual de seguido, fallamos con –No, por- pasión. Usualmente la pasión enmascara una debilidad.

  Escuchamos lo que queremos escuchar. Hacemos lo que queremos hacer, aunque estuvimos increíblemente ocupados y trabajamos muy duro, logramos muy poco. O peor, nos encontramos en un error que nunca habíamos anticipado.

  Lo que necesitamos es realismo. ¿Dónde empiezo? ¿Qué hago primero? ¿Qué hago ahora? ¿Cómo estoy seguro que lo que estoy haciendo me mueve hacia adelante?

  El trabajo critico que necesitas hacer requiere deliberación y consideración. No pasión. No ser ingenuo.

  Deja la pasión para los “amateurs”. Hacelo acerca lo que sentís que debes hacer y decir, no de lo que te importa y desearías ser. Entonces harás grandes cosas. Dejaras a tu viejo, bien intencionado, pero inefectivo ser.

Seguí la estrategia Canvas

Se menos, hace más”. Imagínate si por cada persona que conoces, pensarías de alguna manera en ayudarlo, algo que podrías hacer para ellos.

  El efecto acumulativo de esto en el tiempo seria profundo: aprenderías un montón resolviendo diferentes problemas. Ganarías la reputación de ser indispensable. Esa es la estrategia Canvas, ayudarte a vos mismo, ayudando a los otros:

  • Tal vez es que se te ocurran ideas para dárselas a tu jefe.
  • Encontrar gente, pensadores para presentar.
  • Encontrar lo que nadie quiere hacer y hacerlo.
  • Encontrar in eficiencias y basura. Identificar fallas y parches.
  • Producir más que nadie y dar tus ideas.

Párate a vos mismo

Jackie Robinson, el primer beisbolista negro. Tuvo que poner de lado su ego y algunos sentidos básicos de justicia y derechos como ser humano. Temprano en su carrera, el mánager de los “Philadelphia Philies”, Ben Chapman, era particularmente brutal en su burla durante el juego. “Te están esperando en la jungla, ¡chico negro!” gritaba una y otra vez. “No te queremos acá negrito”. No solo Jackie no respondió –aunque, como escribió después, “quería agarrar a uno de esos hijos de puta y romperles los dientes con su puño negro” –un mes después acepto sacarse una foto con Chapman para ayudarlo salvar su trabajo.

  Nuestro propio camino, a lo que sea que aspiremos, de alguna manera va a ser definido por la cantidad de cosas “sinsentido” que estemos dispuestos a afrontar.

  No importa que talentoso seas, que grandiosa sean tus conexiones, cuánto dinero tengas. Cuando querés hacer algo (algo grande e importante) –usted será sometido a un trato que va desde la indiferencia hasta el sabotaje absoluto.

  En este escenario, el Ego es el contrario de lo que necesitamos. Quien puede pagar dejarse llevar por impulsos, o creerse demasiado importante para enfrentarse con algo que no le gusta.

  Adelante van a haber: deslices, despidos, pequeños “andate a la mierda”. Te van a gritar. Vas a tener que trabajar detrás de escena para salvar lo que debería haber sido fácil. Todo esto te va a hacer enojar. Te van a dar ganas de pelear. Te van a dar ganas de decir: “Yo soy mejor que esto, merezco más.”

  Cuando alguien no te reconoce con la seriedad que quisieras, el impulso es corregirlos. (Como todos quisiéramos decir: ¿sabes quién soy yo?) Les querés recordar lo que se olvidaron; tu Ego grita por indulgencia.

  En vez de eso, no debes hacer nada. Tómalo. Cómelo hasta que te enfermes. Sopórtalo. Cepíllalo suavemente y trabaja duro. Jugá el juego. Ignora el ruido; por el amor de Dios, que no te distraiga.

  La contención es una habilidad difícil, pero una crítica. Vas a ser tentado, tal vez te superara.

Salí de tu propia cabeza

Una persona que piensa todo el tiempo, no tiene nada más que pensar excepto sus propios pensamientos, entonces pierde contacto con la realidad, y vive en un mundo lleno de ilusiones”

-Alan Watts

  Tenemos que controlar nuestras percepciones. De otra manera, nos perdemos en la excitación. ¿Cómo podemos acertadamente predecir el futuro o interpretar eventos? ¿Cómo podemos apreciar el momento presente?

  Vivir claramente y en el presente requiere coraje. No vivas en lo abstracto, viví en lo tangible y real, incluso si –especialmente si –es incómodo. Se parte de lo que sucede a tu alrededor.

  No hay nadie para quien actuar. Hay solo trabajo que hacer y lecciones que aprender, y todo está a nuestro alrededor.

Trabajo, trabajo, trabajo

  “No podes construir una reputación en lo que vas a hacer” es como lo puso Henry Ford. Lo difícil no es soñar en grande. Lo difícil es levantarte en el medio de la noche con sudor frio cuando tu sueño se convierte en una pesadilla.

  Sabes que todas las cosas requieren trabajo y que será un poco difícil. ¿Pero realmente lo entendiste? ¿Tenes alguna idea cuanto trabajo va a ser? No trabajo hasta que consigas tu gran quiebre, no trabajo hasta que te hagas un nombre, si no trabajo, trabajo, trabajo, para siempre y por siempre.

  Nuestro Ego quiere que las ideas y el hecho de que aspiremos a hacer algo acerca de ellas sean suficientes. Quiere que las horas que pasemos planeando y yendo a conferencias o hablando con amigos impresionados hagan al éxito. Quiere ser pagado bien por su tiempo y quiere hacer las cosas divertidas –las cosas que logran atención, crédito o gloria.

  Esa es la realidad. Donde decidamos poner la energía decidirá lo que lograremos.

  Entonces: ¿Amamos el trabajo, hacernos la vida trabajando, no de la otra manera? ¿O perseguimos la atención a corto plazo y la validación?

Para lo que sea que venga el Ego es el enemigo

Por supuesto, lo que es verdaderamente ambicioso es encarar la vida y proceder con callada confianza a pesar de las distracciones. Deja que los otros se agarren de las muletas. Va a ser una lucha solitaria. Decir: Voy a ser yo mismo, la mejor versión de mí mismo. Estoy en esto por el juego largo, no importa que tan brutal se ponga”. Hacer, no ser.

  Tenes la chance de jugar un juego diferente. Porque lo que viene te va a poner a prueba de maneras que no vas a poder empezar a entender.

Parte II – Éxito

Aquí estamos, en la cima de la montaña en la cual trabajamos tanto para escalar –o por lo menos la cumbre esta en vista. Ahora encaramos nuevas tentaciones y problemas. Respiramos aire fino en un ambiente imperdonable. ¿Por qué el éxito es tan efímero? El Ego lo acorta. Si un choque es dramático o una lenta erosión, siempre es posible y muy seguido innecesario. Dejamos de aprender, dejamos de escuchar, y perdemos nuestra comprensión de lo que importa. Nos convertimos victimas de nosotros mismos y de la competición. Sobriedad, mente abierta, organización, y propósito –esto son los gran estabilizadores. Ellos ponen en equilibrio al Ego y el orgullo que viene con los logros y el reconocimiento.

En lo que sea que has tenido éxito, el Ego es el enemigo

  Hemos logrado algo. Después de que nos damos el crédito adecuado, el Ego quiere que pensemos, soy especial. Soy mejor. Las reglas no se aplican a mí.

  El éxito intoxica, para mantenerse requiere de sobriedad.

  El veredicto en Howard Hughes es claro. El Ego lo rompió. Un juicio similar nos espera a todos nosotros en algún punto. En el curso de nuestra propia carrera, vas a encontrar las opciones que él tuvo –que todos tienen. Inclusive si construís un imperio de la nada o lo heredaste, incluso si tu riqueza es financiera o de un talento cultivado, la entropía busca destruirla en el momento que lees esto.

  ¿Podes manejar el éxito? ¿O va a ser la peor cosa que jamás te ha sucedido?

Siempre mantente un estudiante

  Con los logros viene una creciente presión de pretender que sabemos más de lo que sabemos. Esa es la preocupación y el riesgo –pensando que estamos listos y seguros, cuando en realidad entender y dominar es un fluido y continuo proceso.

  No importa que es lo que has hecho hasta ahora, más te vale que todavía seas un estudiante.

  No es suficiente solo ser un estudiante al principio. Es una posición que uno tiene que asumir para su vida. Aprende de todos y de todo. De la gente que vences, y de los que te vencen, de la gente que no te gusta, incluso de tus enemigos.

No te cuentes una historia

  Queremos desesperadamente creer que aquellos que construyeron grandes imperios se propusieron construir uno. ¿Por qué? Para que podamos disfrutar de la placentera planificación del nuestro. Así podemos tomar crédito por lo bueno que sucede y los respetos que llegan en el camino. La narrativa es cuando miras atrás en un improbable o raro camino al éxito y decís: Siempre lo supe. En vez de: Yo trabaje. Tuve algunos buenos quiebres. Por supuesto que no lo sabias todo el tiempo –y si lo sabias, era más fe que conocimiento. Pero ¿Quién quiere recordar todas las veces que dudaste de ti mismo?

  Elaborar historias de nuestros eventos pasados es un impulso muy humano. Es también peligroso y falso. Construir nuestra propia narrativa lleva a la arrogancia. Convierte nuestra vida en una historia –y nos convierte a nosotros en caricaturas –mientras que todavía hay que vivirla.

  Los hechos son mejores que las historias y que la imagen.

  Cuando aspiramos a algo, debemos resistir el impulso de conectar la mecánica del éxito de otras personas. Cuando conseguimos el nuestro, debemos resistir el deseo de pretender que todo se dio de la manera en la que lo pensábamos. No hay gran narrativa. Debes recordar –vos estabas ahí cuando sucedió.

  En vez de pretender que estábamos viviendo una gran historia, debemos mantenernos concentrados en la ejecución –y en ejecutar con excelencia. Debemos evitar la falsa corona y continuar trabajando hacia lo que nos llevó allá. Porque eso es lo único que nos mantendrá allí.

¿Qué es importante para ti?

  Muchos de nosotros decimos “si” sin pensarlo, o de vaga atracción, o de avaricia o vanidad. Porque no podemos decir que no –porque nos podemos perder algo si lo hacemos. Pensamos que “Si” nos hará lograr más, cuando en realidad nos previene exactamente de lo que buscamos. Todos nosotros tiramos a la basura vida haciendo cosas que no nos gustan, para probarnos a personas que no respetamos, y para tener cosas que no queremos.

  Muchos de nosotros empezamos con una clara idea de lo que queremos en la vida. Sabemos lo que es importante para nosotros. El éxito que logramos, especialmente si viene temprano o en abundancia, nos pone en un lugar inusual. Porque ahora; de repente, estamos en un nuevo lugar y tenemos problemas para mantener nuestros rumbos.

  Nuestro paso por la Tierra es pequeño, una verdadera oportunidad. Solo tú sabes la carrera que estás haciendo.

   Se trata de ser lo que sos, y ser lo mejor posible en eso, sin sucumbir a todas las cosas que te dibujan fuera de eso. Se trata de ir adonde te propusiste ir. Acerca de lograr lo más que sos capaz en lo que elegiste.

  Es hora de sentarse y pensar acerca de que es verdaderamente importante para vos y después tomar los pasos para abandonar al resto. Sin esto, el éxito no va a ser placentero, o ni cerca completo como podría ser. O peor, no va a durar.

El ego te dice que engañes, aunque ames a tu esposa. Porque querés lo que tenes y lo que no tenes. El Ego dice que aunque recién estas empezando con una cosa, porque no saltar a la otra.

 Entonces ¿Por qué haces lo que haces? Esa es la pregunta que tenes que responder. Mírala hasta que puedas. Entonces recién vas a entender lo que importa y lo que no importa. Entonces vas a poder decir que no, podes no elegir estúpidas carreras que no importan o ni existen.

Mientras más tengas y hagas, más difícil será mantener fidelidad a tu propósito, pero más críticamente lo necesitaras. Todos compran el mito de que solo si tuvieran esousualmente lo que alguien más tiene –serian felices. Tal vez requiera quemarse unas pocas veces para darse cuenta de lo vacía de esta ilusión.

  Descubrí porque estas detrás de lo que estas detrás. Ignora a aquellos que molestan con tu ritmo. Que ellos codicien lo que tenes, y no de la otra manera. Porque esa es la independencia.

Derecho (autorización), control, y paranoia

  El derecho (autorización) asume; esto es mío. Me lo gane. Al mismo tiempo, rebaja a otras personas. Exagera nuestras habilidades, hace un juicio generoso de nuestro prospecto, y crea expectativas ridículas.

  El control dice, todo debe hacerse a mi manera –incluso las cosas pequeñas, incluso las cosas sin consecuencias. Puede convertirse en un paralizante perfeccionismo, o en un millón de batallas sin sentido solamente para ejercer su voz. Cansa a la gente de la cual necesitamos ayuda, particularmente gente callada que no objeta hasta que los empujamos hasta su punto de quiebre. No controlamos a otra gente, y nuestros esfuerzos y energías puesto en esto es un gran desperdicio.

  La paranoia piensa, no puedo confiar en nadie. Estoy totalmente solo. Nos dice, estoy rodeado de idiotas. Nos dice, enfocarme en mi trabajo, mis obligaciones, en mí no es suficiente. ¿Es esta la libertad que imaginaste cuando soñaste con tu éxito? Seguramente no. Así que para.

Medita acerca de la inmensidad

  El Ego nos bloquea de la belleza e historia en el mundo. Sin sorpresa encontramos el éxito vacío. Sin sorpresa estamos cansados. Sin sorpresa perdemos contacto con la energía que antes nos alimentaba.

  Si, somos pequeños. Pero también somos una parte de este grandioso Universo y su proceso.

  Recuérdate que no tiene ningún sentido enojarse y luchar para tratar de superar a los que te rodean. Salí y ponte en contacto con el infinito, y finaliza con la separación del mundo.

  Reconcíliate con las realidades de la vida. Date cuenta cuanto vino antes de vos, y como solo quedan briznas de ello.

  Deja que este sentimiento te lleve cuando más pueda. Entonces cuando te empieces a sentir mejor o más grande que, anda y hacelo de nuevo.

Mantén la sobriedad

  Tenemos que luchar para mantenernos sobrios, a pesar de las diferentes fuerzas que giran alrededor de nuestro Ego.

  No más obsesionarte con tu imagen; tratando a la gente que está por debajo como si fuera menos o a los que están arriba con desprecio; necesitando servicios primera clase y un trato de estrella; enojándote, luchando, actuando, adulando, siendo condescendiente, y maravillándote de tu propia genialidad o importancia auto ungida.

  La sobriedad es el peso contrario que pone en equilibrio el éxito. Especialmente si las cosas se van poniendo mejor y mejor.

  Hay una vieja frase que dice que si querés vivir una vida feliz, vive escondido. Es verdad. El problema es, que eso significa que el resto de nosotros nos privamos de buenos ejemplos. Tenemos suerte de ver a alguien como Angela Merkel en el ojo público, porque ella representa a una gran mayoría silenciosa.

Para lo que venga después, el Ego es el enemigo

  Aquí estas en la cima. ¿Qué has encontrado? Lo difícil y complicado que es de manejarlo. Pensaste que sería más fácil cuando llegaras; en cambio, es muy difícil –un animal muy diferente. Lo que encontraste es que debes gestionarte a vos mismo para mantener tu éxito.

  Debemos proteger nuestra sobriedad, evitando la avaricia y paranoia, manteniéndote humilde, manteniendo un sentido del propósito, conectando con el gran mundo alrededor de nosotros.

  En vez de dejar que el poder nos haga delirantes y dejar de tomar lo que tenemos por sentado, mejor pasemos tiempo preparándonos para los cambios de destino que inevitablemente ocurren en la vida. Eso es, adversidad, dificultad, fracaso.

  Quien sabe –tal vez una recesión es exactamente lo que viene próximo. Peor, tal vez vos la causaste.

  Reversiones y regresiones son el ciclo de la vida como cualquier otra cosa.

Parte III – Fracaso

Aquí estamos experimentando los juicios endémicos a cualquier viaje. Tal vez fracasamos, tal vez nuestra meta resulto ser más difícil de conseguir que lo que anticipamos. Nadie es permanentemente exitoso, y no todos encuentran el éxito en su primer intento. Todos lidiamos con contratiempos en el camino. El Ego no solo nos deja desprevenidos para estas circunstancias, si no que contribuyó a que estas se generen en primer lugar. El camino a través, el camino para levantarse de nuevo, requiere de reorientación, y aumento de la autoconciencia. No necesitamos lastima –nuestra o de alguien más – necesitamos propósito, equilibrio, y paciencia.

Para cualquier fracaso y desafío que encuentres, el Ego es el enemigo

  Casi sin excepción, esto es lo que hace la vida: toma nuestros planes y los destruye en pedazos. A veces una vez, a veces muchas veces.

  El fracaso puede ser un golpe al Ego devastador –convirtiendo deslices en caídas, y pequeños problemas en grandes laberintos. Si el Ego es solo un lado sucio del efecto del gran éxito, puede ser fatal durante el fracaso.

  Tenemos muchos nombres para estos problemas: Sabotaje. Injusticia. Adversidad. Tragedia. No importa la etiqueta, es una prueba. No nos gusta, y algunos de nosotros nos hundimos por eso. Otros parecen estar construidos para durar a través. En cualquier caso, es una prueba que cada persona debe soportar.

Este destino esta tan escrito para nosotros, como hace 5 mil años atrás por el joven rey en “Gilgamesh”:

Él se va a encontrar con una batalla que no sabe,

Él va a andar un camino que no sabe.”

  A veces podes hacer casi todo bien y sin embargo encontrar vos mismo en mierda profunda. ¿Tu Ego te traicionara cuando las cosas se pongan difíciles? ¿O podes proceder sin él?

  Sabemos que todos experimentaran fracaso y adversidad, que todos estamos sujetos a las leyes de la gravedad y promedios. ¿Qué significa? Que nosotros también nos enfrentaremos. La gente humilde y fuerte no tiene los mismos problemas que los egotistas.

  Lo que importa es que podamos responder a lo que la vida nos tira. Y como le hacemos frente a eso.

¿Tiempo vivo o tiempo muerto?

  Cuando el capricho del destino actúa sobre alguien, la reacción normal es gritar, pelear, resistir. Conoces el sentimiento: “No quiero esto. Yo quiero…….Lo quiero a mi manera”. Como dicen, este momento no es tu vida. Pero es un momento en tu vida. ¿Cómo lo vas a usar?

  Malcolm X pudo haberse doblado hacia abajo en el momento de prisión. Puedo haber pasado esos años convirtiéndose en un mejor criminal, fortaleciendo sus contactos, o planeando su próximo resultado, pero todavía hubiese sido tiempo muerto. A lo mejor se hubiese sentido vivo haciéndolo, aunque lentamente se estaba matando a sí mismo.

  Mira si dijéramos: Esta es una oportunidad para mí. Yo uso esto para mi propósito.

  Quien sabe lo que estés haciendo ahora. Espero que no sea tiempo en prisión, incluso aunque se sienta así. Tal vez estés en espera, tal vez en una separación, tal vez estés haciendo tragos mientras ahorras dinero, tal vez estés esperando un contrato o un viaje de trabajo. Tal vez esta situación la hiciste vos, o tal vez solo sea mala suerte.

  En la vida todos nos atoramos con tiempo muerto. Que eso suceda no está en nuestro control. Su uso, por el otro lado, sí.

  Usa lo que tenes alrededor. No dejes que tu testarudez convierta una situación mala en peor.

El esfuerzo es suficiente

  En la vida, va a haber veces en las cuales hacemos todo correcto, tal vez casi perfecto. Sin embargo los resultados van a ser de alguna manera negativos: fracaso, falta de respeto, celos, o incluso un bostezo rotundo del mundo.

  Si el Ego domina, aceptaremos nada menos que apreciación total.

  Solo tenemos control mínimo sobre las recompensas por nuestro trabajo y esfuerzo, la validación de otras personas, el reconocimiento, la recompensa. Entonces, ¿Qué vamos a hacer? ¿No ser amables, no trabajar duro, no producir, porque hay una chance de que no va a ser correspondido?

  Hubo un inusual encuentro entre Alejandro Magno y el famoso Diógenes: Alejandro se acercó a Diógenes que estaba recostado en el suelo, disfrutando del aire del verano. Entonces se paró ante él y le pregunto qué cosa es como el hombre más poderoso del mundo pudiera hacer por este notoriamente pobre hombre. Diógenes le podía haber pedido cualquier cosa. Lo que le pidió fue épico: “deja de taparme el sol”.

  Bien, prepárate. Va a suceder. Tal vez tus padres nunca estén impresionados. Tal vez a tu novia nunca le importe. Tal vez el inversor no va a ver los números. Tal vez la audiencia no va a aplaudir. Pero tenemos que ser capaces de empujar a través. No podemos dejar que eso sea lo que nos motive.

  Vas a ser menospreciado. Vas a ser saboteado. Vas a experimentar sorprendentes fracasos. Tus expectativas no van a ser satisfechas. Vas a perder. Vas a fracasar.

  ¿Cómo vas a seguir? El reconocimiento y los premios –eso es solo un extra. El rechazo, está en ellos, no en vos.

  No podemos dejar que el afuera determine si algo vale o no. Está en nosotros.

  El mundo es, después de todo, indiferente a lo que los humanos queremos. Si persistimos en querer, en necesitar, simplemente nos estamos preparando para el resentimiento o peor.

  Hacer el trabajo es suficiente.

Momentos “club de la pelea”

  En la mitología Griega, personajes muchas veces experimentaban Katabasis” –o ir hacia abajo. Eran forzados a retirarse, experimentaban depresión, o en algunos casos literalmente descendían al inframundo. Cuando emergían, era con elevado conocimiento y entendimiento.

  Hoy lo llamamos Infierno –y todos pasamos algún tiempo allí. Nos rodeamos de mierda. De distracciones. De mentiras acerca de lo que nos hace feliz, y de lo que es importante. Nos convertimos en personas que no deberíamos convertirnos y conectamos con comportamientos destructivos y horribles. Este estado insalubre y derivado del Ego se endurece y se convierte casi permanente. Hasta que “Katabasis” nos fuerza a enfrentarlo. Mientras más grande el Ego, más dura la caída.

  Seria lindo que no fuera de esa manera. Si pudiéramos corregir nuestros caminos, si una amonestación silenciosa fuera lo que se necesitó para ahuyentar las ilusiones.

  Por lo contrario, muchos cambios significantes de Vida, viene de momentos en los cuales estamos totalmente demolidos, en donde todo lo que pensábamos que sabíamos acerca del Mundo es falso. Podemos llamar estos momentos “Momentos Club de la Pelea”. Algunas veces lo infligimos nosotros mismos, otras veces nos lo infligen, pero cualquiera que sea la causa puede ser catalizador para cambios que estábamos petrificados de hacer.

  Una mirada en la historia encuentra que estos eventos parecen estar definidos por 3 rasgos:

1.Siempre vienen de la mano de una fuerza exterior o persona.

  Muy seguido involucran cosas que ya sabíamos de nosotros mismos, pero que estábamos muy asustados para admitir.

2. De la ruina viene la oportunidad para el progreso y la mejora.

  Vince Lombardi dijo alguna vez: “Un equipo, como un hombre, debe ser puesto de rodillas antes de que pueda levantarse de nuevo” Entonces, si, golpearse contra el fondo es tan brutal como suena. Pero el sentimiento después –es uno de las perspectivas más poderosas del mundo.

  Al final, la única manera que podes apreciar tu progreso es pararte en el límite del hoyo que cavaste para vos mismo, mirar adentro, y sonreír con cariño a las sangrientas huellas que marcaron tu viaje arriba de las paredes.

Dibuja la línea

  La gente se equivoca todo el tiempo. Empiezan compañías que creen que pueden manejar. Tienen grandes visiones que fueron un poco muy grandiosas.

  El Ego pregunta: ¿Por qué esto me está pasando a mí? ¿Cómo hago para salvar y probarles a todos lo grandioso que soy? Es el miedo animal de mostrar la mínima señal de debilidad. Has visto esto. Has hecho esto. Pelear desesperadamente por algo, lo termina convirtiendo en algo peor.

  El Ego mata lo que amamos. A veces, casi que nos mata a nosotros.

  Digamos que fallaste, y digamos que incluso es tu culpa. La mierda sucede, como dicen, y a veces la mierda sucede en público. La pregunta permanece: ¿Vas a hacerlo peor? O ¿Vas a emerger de esto con tu dignidad y carácter intacto? ¿Vas a vivir para pelear otro día?

  La recuperación no es grandiosa, es un paso después del otro. A menos que la cura es más de la enfermedad.

  Solo el Ego piensa que la vergüenza y el fracaso son más de lo que parece. La historia está llena de gente que sufrió humillaciones y se recuperó para tener largas e impresionantes carreras. Cuando perdemos tenemos una opción: ¿Vamos a hacer esto un pierdo-pierdo de nosotros mismos y todos los involucrados? ¿O va a ser un pierdo y después gano? Porque vas a perder en la vida. Es un hecho.

  Aquel que hace lo que sea para evitar el fracaso seguramente va a hacer algo que valga un fracaso.

  El único verdadero fracaso es abandonar tus principios. Matar lo que amas porque no podes soportarlo es egoísta y estúpido. Si tu reputación no puede absorber algunos golpes, no valía nada en primer lugar.

Manten tu propio tanteador

Yo nunca miro hacia atrás, excepto para encontrar errores…

Yo solo veo peligro en pensar hacia atrás de las cosas que estas orgulloso”

-Elisabeth Noelle-Neumann

  Una persona que se juzga así mismo basado en sus estándares no anhela estar en el “spotlight” de la misma manera que alguien que deja que el aplauso dicte el éxito. Una persona que puede pensar a largo plazo no siente lastima por si misma durante tropezones de corto plazo. Una persona que valora el equipo puede compartir crédito y subsumir sus propios intereses de una manera que otros no pueden.

  Reflejando que fue bien o cuan increíble somos no nos lleva a ningún lado, tal vez a donde estamos ahora mismo.

  El Ego bloquea eso, y nos chocamos continuamente con estándares más altos. No que estamos persiguiendo más siempre, como si estuviéramos atormentados por la avaricia, pero en cambio, nos movemos hacia la verdadera mejora, con disciplina más que con disposición.

Siempre Amor

  ¿Sabes cuál es una mejor respuesta a un ataque o sobre algo que no te gusta? Amor. Eso es, amor. Para el vecino que no baja la música. Para el pariente que te desilusiono. Para el burócrata que perdió tus papeles. Para el grupo que te rechaza. Para el crítico que te ataca. Para el antiguo compañero que te robo la idea. La perra o el bastardo que te traiciono. Amor.

  Está bien, a lo mejor el amor es mucho pedir para lo que sea que te hicieron o sucedió. Por lo menos podrías intentar dejarlo ir. Podrías intentar mover tu cabeza y reírte acerca de ello.

  De otra manera, el mundo presenciara otro ejemplo de un triste patrón: Rica, poderosa persona se aísla y desilusiona cuando algo contrario a sus deseos sucede y lo consume. Lo mismo que lo hizo grande, es de repente una gran debilidad. Convierte un inconveniente menor en un dolor masivo. La herida se pudre, se infecta, e incluso puede matarlo.

  Casi universalmente, el comportamiento que nos enfada de la gente –que sean deshonestos, egoístas, vagos –difícilmente los lleve a algún lugar. Su Ego y corta visión contiene su propio castigo.

  La pregunta que nos debemos hacer: ¿Vamos a ser miserables solo porque otra gente lo es?

  Esta obsesión con el pasado, con algo que alguien hizo o como las cosas deberían haber sido, aunque duela mucho, es el Ego encarnado. Todo el mundo sigue adelante, pero vos no podes, porque no podes ver nada más que tu propio camino. No podes concebir aceptar que alguien te pudo haber herido, deliberadamente o de otra manera. Entonces odias.

  En el fracaso o la adversidad, es muy fácil odiar. El odio difiere la culpa. Hace responsable a alguien más. Es una distracción también; no hacemos mucho cuando estamos ocupados pensando en revancha o investigando lo mal que nos hicieron.

  ¿Esto nos lleva a algún lugar cercano de donde queremos estar? No. Solo nos mantiene donde estamos –o peor, detiene nuestro desarrollo por completo. Si ya somos exitosos, empaña nuestro legado y vuelve agrio a lo que deberían ser nuestros años de oro.

  Mientras tanto, el amor está ahí. Sin Ego, abierto, positivo, vulnerable, pacifico, y productivo.

Para cualquier cosa que venga, el Ego es el enemigo…

  El viejo dicho Celta nos dice, “Mira mucho, estudia mucho, sufrí mucho, ese es el camino a la sabiduría” A lo que te enfrentas ahora puede, debería ser tal camino.

  La aspiración lleva al éxito (y adversidad). El éxito crea su propia adversidad (y, nuevas ambiciones). Y la adversidad lleva a la aspiración y más éxito. Es un circuito sin fin.

  Todos nosotros existimos en este continuo. Ocupamos diferentes lugares en diferentes puntos de nuestra vida. Pero cuando fallamos, apesta.

  Lo que sea que sigue, podemos estar seguros de una cosa que queremos evitar. Ego. Hace todos los pasos difíciles, pero el fracaso es el que puede hacerlo permanente. A menos que aprendamos, aquí y ahora, de nuestros errores. A menos que usemos este momento como una oportunidad para entendernos a nosotros mismos y a nuestra mente mejor, el Ego buscara nuestro fracaso como su norte.

  Todos los grandes hombres y mujeres atravesaron dificultades para llegar adonde están, todos cometieron errores. Encontraron en esas experiencias un poco de beneficio –incluso si era darse cuenta de que no eran infalibles y de que las cosas no iban a ir de la manera que ellos querían. Se dieron cuenta que la conciencia de sí mismo era el camino de salida y a atravesar –si no lo hubiesen hecho no se hubiesen vuelto mejores y no se hubiesen podido levantar de nuevo.

  Por eso tenemos el “mantra” para guiarnos, así podemos sobrevivir y prosperar en cada fase de nuestro camino. Es simple (aunque, como siempre, nunca fácil).

No aspirar o buscar a partir del Ego.

Tener éxito sin Ego.

Empujar a través del fracaso con fuerza, no con Ego.

Epilogo

  Estarías sorprendido de la cantidad de daño que el polvo y la tierra pueden hacer en el tiempo. Y que rápido se acumula y se convierte incontrolable.

  Trabajar para refinar tus pensamientos habituales, trabajar para manejar nuestros impulsos destructivos, estos no son simplemente los requerimientos morales de cualquier persona decente. Esto nos hará más exitosos; nos ayudara a navegar las traicioneras aguas que la ambición nos requerirá navegar. Y son también su propia recompensa.

  Así que, aquí estas, al final de este libro acerca del Ego, habiendo visto todo lo que he podido mostrar acerca de los problemas de Ego de otras personas y mío.

  ¿Qué queda? Tus decisiones.

  Todos los días por el resto de tu vida te vas a encontrar en una de estas 3 fases: Aspiración, Éxito, Fracaso. Batallaras con el Ego cada vez. Vas a cometer errores cada vez.

  Debes limpiar el piso cada minuto de cada día. Y luego limpiar de nuevo.

 

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